Culturas
El precio de un ‘Subir y bajar’
El director y guionista David Planell ha realizado un cortometraje sobre la violencia de género.
Vemos el corto y conversamos con su autor.
David Planell, director de Banal, Ponys y que ha estado nominado al Goya por Carisma, ha realizado este cortometraje Subir y bajar. Está disponible con licencia Creative Commons, y para aquellos que quieran pagar tras verlo pueden hacerlo enviando un SMS. El 50% del dinero recaudado es para la Fundación Mujeres para su trabajo contra la violencia machista. Conversamos con el guionista y director.
Pregunta. ¿Recuerdas el momento en el que dijiste “Voy a ser guionista”?
David Planell. Sí, tenía 20 años y mucha prisa por ganarme la vida, pero me di cuenta de lo difícil que era levantar proyectos como director, así que pensé que para alguien que adoraba el cine y leer libros, ser guionista era una opción razonable hasta que llegara el momento de tiarme a la piscina de la dirección.
P. Se habla mucho sobre cuales son las claves para contar una buena historia, pero ¿qué es lo que nunca vamos a encontrar en una buena narración?
D. P. Nada. Una buena narración puede tener cualquier cosa. Para bien o para mal, hasta lo que más rabia te dé puede convertirse en una buena historia.
P. ¿Cuales son las principales diferencias entre escribir un guión de cine y uno de TV?
D. P. La ficción de la tele aspira a que millones de personas la vean. Eso lo condiciona todo.
P. ¿El trabajo de dirección de actores empieza en el guión o éste debe ser más abierto?
D. PEs una mezcla entre lo que el guión apunta y los actores proponen. Pero el guión hay que decirlo, y una vez ensayado se va a rodaje con él fijado. El rodaje es demasiado caro para ser el sitio donde probar.
P. Como guionista, ¿Cual fue tú mayor miedo a la hora de dar el paso a la dirección?
D. P. Que el guión asfixiara la película, tal y como luego “Cahiers du cinema” afirmó en una critica que sucedía en LA VERGÜENZA.
Cortometrajes
P. Tu cortometraje “Subir y bajar” está registrado con licencia copyleft. ¿Porqué tomaste esta decisión?
D. P. En realidad no lo tengo muy claro. Me parece interesante (aunque perniciosa económicamente para mí) la sacudida en el mundo de los derechos de autor que se abre desde internet, y quería sentir que al menos era sensible a estos cambios. Qué puede pasar, me preguntaba. Luego no pasó nada especial, claro.
P. ¿Crees que internet y el copyleft son una alternativa de distribución válida debido a la escasa repercusión de los cortometrajes en otros medios?
D. PSí son una alternativa de distribución válida.
P. En tus trabajos cinematográficos observamos el uso de pocas localizaciones y actores, con resultados impresionantes, ¿cual es la intención narrativa?
D. PLa de adaptarme a la escasez total de presupuesto. De esta carencia trato de hacer virtud. También reconozco que me atraen las paredes de un vertedero que amenazan con aplastar a los personajes, si me entiendes la metáfora. Por último, debo mucho a Losey, Mankiewicz, Mamet y Azcona. Gente de palabra que maneja ideas que se vehiculan muchas veces a través de la palabra, bien para decir, bien para ocultar.
P. ¿Puedes recomendarnos una adaptación de una obra teatral al cine ?
D. P. Antiguas hay muchas. Modernas, La duda, de John Patrick Shanley. Hizo una maravillosa versión de su propia obra, que supongo que visteis, con Philip Seymour Hoffman, Meryl Streep y Amy Adams.
P. ¿Y un cortometraje?
D. P. Por ejemplo, Temporada 92-93, de Alejandro Marzoa; o Qué divertido, dirigido por Natalia Mateo, en el que se estrena mi hijo Teo como actor; o Atapuercas, que ruedo yo en pocas semanas y que en los ensayos tiene un pintón.
P. ¿Podrías adelantarnos algo de tu próximo proyecto?
D. P. Una versión de Ponys para el teatro que espero que arrase en taquilla. Con humildad lo digo.







Qué bueno sería que todos nos volviéramos guionistas, listos para contar historias desde la emoción del verdadero protagonista, el que las vive.
Que entraran la cámara de video en las casas de los que no vemos. Ya se hace y es bueno. Pero, pero…
Socializar el arte y ser artista a la vez es otra categoría a estrenar.
Y cuando pregunten ¿cómo, sin éxitos?; seguirá latiendo el más alto valor de un Mundo que ya es el Gran Teatro.
Unos individuos que actúan asumiendo papéles de testigos tanto del horror como el amor y la belleza, reinventándose.
Lo diario, lo cotidiano, envuelto en sentidos.
El Gran Teatro del Mundo dentro y fuera de nosotros.
[...] Cortometraje sobre la violencia de género periodismohumano.com/culturas/el-precio-de-un-subir-y-baj… por hcm hace 2 segundos [...]