Culturas
El nuevo Nollywood se abre paso
Entrevista a Kunle Afolayan, joven director nigeriano
"Mi forma de hacer las cosas es nigeriana pero dentro de las reglas de hacer cine"
Con más de 2.000 títulos al año, Nollywood es la tercera industria cinematográfica más importante después de Hollywood y Bollywood. En el documental This is Nollywood de Franco Sacci, señala los inicios de esta industria en la crisis de financiación de las televisiones nigerianas que empiezan a emitir con bastante asiduidad culebrones latinoamericanos de bajo presupuesto.
Nollywood se crea produciendo películas de temática popular, con rodajes de menos de 11 días, sin localizaciones específicas, con cámaras domésticas y presupuestos de no más de 15.000 euros. Este cine se distribuye en DVD, no se ve en salas de cine. Una industria a la que en el pasado Festival de Cine Africano de Tarifa, muchos vaticinaban su final “porque el público quiere ver cosas de calidad y no rodada en el salón de tu casa”. Sin embargo, el éxito de este fenómeno no está en su calidad artística si no en la aceptación del público.
Kunle Afolayan un joven realizador nigeriano que con su última película Araromire es ya un éxito de taquilla en Nigeria, con casi 15 semanas en las salas de cine. Afolayan mima sus producciones porque “ama el arte y también quiere ganar dinero”. Tras estudiar el mercado, definió su modelo: las películas no se editarían en DVD y pondría el acento en la distribución en cines y a través de los festivales internacionales. Además, consiguió para su último trabajo diversos patrocinadores, un “técnica novedosa” para conseguir financiación en Nollywood.
This is Nollywood, Franco Sacci
PREGUNTA: Estudiaste Administración y Dirección de Empresas, ¿qué te hace dejar tu trabajo en un banco y dedicarte a hacer cine?
KUNLE AFOLAYAN: Nací en el mundillo del cine y del teatro. Mi padre es una actor de teatro que más o menos en 1989 se pasó al cine. Él siempre nos recomendó que estudiáramos algo porque en el arte, en el cine no hay dinero. Entonces me planteé estudiar empresariales y estuve siete años trabajando en la banca, pero empezó a interesarme la interpretación. Actúe en algunos sitios y estudié Interpretación. Durante un tiempo estuve combinando las dos cosas hasta 2005, que dejé mi trabajo en la banca y aproveché para estudiar la industria cinematográfica, ver cómo funcionaba y dedicarme al cine completamente.
P: Es importante para poner en marcha una película tener conocimientos financieros.
K.A.: Sí, el trabajar en un banco me ayudó para crear el modelo de negocio para mis películas. Mientras estuve trabajando en la banca tuve contacto con gente de los medios de comunicación ya que es muy importante contar con ellos en este negocio, porque son quienes difunden tu película. He tenido mucha suerte, porque he podido usar tanto la parte de negocios como la creativa y artísitica para hacer lo que quiero hacer.
P: Nollywood es una industria que, después del gran boom, está cayendo poco a poco.
K.A.: El gran boom de esta industria no existe por culpa de la piratería. Los productores no ganan dinero si al día siguiente de lanzar su película está pirateada. El número de producciones ha descendido mucho, de unas 200 a unas 20 películas a la semana más o menos.
Además, hay mucha gente que se está planteando hacer las cosas bien para tener un bueno producto, moverlo y protegerlo con derechos de autor y ganar dinero. Si no, no vale la pena.
Muy pocos realizadores hacen cine en Nigeria como yo. Hacer una película es un año de producción, otro para la distribución y comercialización, que la hago yo mismo. Decidí que mi película no estaría en DVD, solo podría verse a través de los cines y festivales para que no se pudiera piratear. De esta forma, de los 400.000 dólares que invertí he recuperado unos 300.000 dólares. Pero es muy agotador hacer una película en tres o cuatro años. Lo ideal sería que la distribución la hicieran otros y que ese año lo pudiera aprovechar trabajando en el siguiente proyecto. Aunque, a día de hoy, mi forma de trabajar, invirtiendo no solo dinero, sino también tiempo, me funcionan.

Araromire, K. Afolayan
P: Se podría decir que eres pionero en hacer un tipo de cine que no es el habitual en Nigeria.
K.A.: No sé si tanto como pionero. Lo que sí pasa es que mucha gente pone como ejemplo mi película de lo que se puede hacer. Mucha gente que antes menospreciaba mi forma de trabajar, ahora que han visto los resultados se dan cuenta que esto abre una nuevo camino en Nollywood y de cómo se puede hacer cine en mi país.
P: Cuando he dicho pionero me refería al tratamiento de la historia y por supuesto, en el modelo de negocio de la película, a la financiación y distribución.
K.A.: Uno de los problemas en Nigeria es que se descuída tanto el tener un buen guión, una buena historia, como tener una buena calidad de la producción audiovisual. Es muy importante tener todos estos elementos si quieres tener una película que gane dinero.
Respecto a la financiación, yo no me quedo esperando un año a que llegue una subvención, lo busco por mi cuenta con créditos y patrocinadores.
El tema de la distribución lo he solucionado, para evitar el pirateo, a través de los cines y festivales. Es una forma de moverlo. Tener una película de calidad te proporciona estar en festivales y la crítica te ayuda con el público. Esta es mi forma de hacer cine: coordinando todos estos elementos.
P: Te formaste en Londres como realizador, ¿estás muy influenciado por directores europeos?
K.A.: No, no creo. Me crié y trabajo en Nigeria. Pasé unos meses en Londres. Además, yo me crié entre decorados con mi padre y he visto, desde pequeño, cómo se hace cine en África. Hay mucha gente de Nigeria que sí está haciendo carrera en Europa y EEUU pero que no hacen cine, sino anuncios. El otro día hablé con uno de mis profesores y me dijo que había visto mi película en algún sitio y que pensó que por fin uno de sus alumnos hacía algo.
Creo que lo mío tiene más que ver con mi pasión por el cine, cómo lo hago, cómo lo enfoco. Mi planteamiento es más de rescatar el buen trabajo, con decorados y localizaciones de verdad, con un tiempo para un buen rodaje. Mi forma de hacer las cosas es nigeriana pero dentro de las reglas de hacer cine.
Araromire, 2009 de Kunle Afolayan
P: En tu última película Araromire (The figurine) combinas lo tradicional con lo moderno.
K.A.: Hay que ser creativos, partimos de la base que la diosa Araromire es una invención. En África somos muy supersticiosos y acostumbramos a echarle las culpas a los dioses de cualquier cosa. Jugué con eso, con las generaciones nuevas y las antiguas, las tradiciones.
Durante una hora y cuarenta minutos estás metido en la tradición, es la diosa la responsable de lo que pasa. Sin embargo, dejamos el final abierto para que elijas tú. ¿Es la diosa la que actúa o es el ser humano que no se hace responsable de sus actos? Hay que encontrar ese equilibro entre generaciones.
P: Podemos hablar de un nuevo cine en Nigeria, pero ¿está el público en Nigeria preparado para ese nuevo cine?
K.A.: Sí, está más que preparado. Lo vemos con los estrenos. A la vez que mi película se estrenaron otras que duraron muy poco en el cine, porque no tenían calidad. Si al público nigeriano le das calidad tanto a nivel narrativo como técnico, están dispuestos a pagar. Los fines de semana la entrada al cine cuesta 10 dólares y entre semana entre 5 y 7 dólares, y la gente que puede ir va. Araromire estuvo ocho semanas en el cine y ahora ha vuelto y va por la quinta semana, lo que indica que el público sí está preparado.







Hasta existen canales de TV nigerianas en Astra 28.5 E & Eurobird 28.2 E (no visibles en 3/4 partes de España)Me sorprendió bastante. (NTA, FOBO movies, AIT)
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