Culturas

Asamblea de niños (lectores)

Un programa de lectores... pequeños pero sobradamente críticos.

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¿Quieres hacer el favor de leer esto, por favor? Los niños que los libros quieren. Escucha el programa aquí, descárgalo o suscríbete [Blip.tv | RSS | iTunes]


Sólo con cerrar los ojos puedo recordar la estupefacción que me provocó una novela que leí más o menos con once años: La historia interminable de Michael Ende, uno de los iconos literarios de la generación nacida en los setenta. Sé que durante algún tiempo quise irme a vivir al reino de Fantasia (y eché de menos a alguna heroína niña, más allá de la gélida Emperatriz Infantil).

Ahora son otros temas, otros héroes, otras fábulas. De todo el monto de libros que se editan anualmente, más del 15% están destinados al público infantil-juvenil. Pero, ¿cómo leen ellos?

Ahora que tengo hijas, y sin ser manía persecutoria, vigilo de cerca cómo se desarrolla su gusto por la lectura. Me entusiasma ver que viven como una fiesta la visita semanal a la Biblioteca Municipal, y que en casa apagan la televisión, muchas tardes, para abrir un libro.

Los mayores lectores somos, a veces, un poquito maniqueos con la afición a la lectura: “leed, niños, pero esto que os doy, y no otra cosa”. Quizá es más importante que lean, sin calificativos, y que descubran por sí mismos qué les gusta y qué no.

En los entresijos de este episodio están, pues, dos hechos: ser lectora compulsiva y ser madre de dos niñas. La idea fue de ellas. Como una de las conductoras de ¿Quieres hacer el favor de leer esto, por favor?, me planteé cómo orientar un programa sobre literatura infantil protagonizado por ellos, los lectores.

Cómo y por qué eligen sus lecturas, qué les entusiasma más en un libro, qué libro recuerdan con mucho cariño de cuando todavía no sabían leer y eran sus padres quienes les leían cuentos… Con Arancha, Teresa, Claudia y dos amigas más -Juana y Vera, que nos han conversado por teléfono- hemos hecho nuestra pequeña y muy entusiasta asamblea lectora. Que también, por último, es reivindicativa. Porque todo se pega.

Si no lo mueves, no lo sabrá nadie