Culturas

20 años dando voz a las naciones indígenas

La cita vuelve a reunir en Montreal las reivindicaciones de las naciones amerindias (poblaciones nativas de Canadá, Estados Unidos y centro y sur de América)

Es el punto de encuentro más importantes de las producciones artísticas realizadas por indígenas de todo el mundo.

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El Festival Présence Autochtone vuelve a reunir en Montreal las reivindicaciones de las naciones amerindias (poblaciones nativas de Canadá, Estados Unidos, centro y sur de América) y se constituye en el altavoz esencial y punto de encuentro de las producciones audiovisuales y manifestaciones artísticas realizadas por indígenas de todas partes del mundo.

El Festival canadiense Présence Autochtone traspasa la mayoría de edad y se acerca a la madurez que da el camino recorrido durante dos décadas dando voz a la producción audiovisual y la cultura indígenas: 20 años de difusión de lo diferente. Asentado como el más importante de todo el continente americano, este Festival se aleja de la alfombra roja del internacional de cine de Montreal para fijar la cita en la misma ciudad bajo un prisma diferente: el que confiere la singularidad de sus protagonistas, los pueblos nativos.

Lo que nació como una iniciativa esencialmente vinculada a la producción cinematográfica en 1990, de manos de la fundación sin ánimo de lucro Land InSights / Terres en Vues, se ha convertido en una convocatoria en la que se acoge, además de la fílmica, todo tipo de manifestaciones culturales autóctonas (pintura, escultura, danza, música, escritura…) en una convocatoria atípica no sólo por su propia definición del festival, sino también por el carácter intimista que le caracteriza, su participación internacional, la multiculturalidad y multidiversidad y la ausencia de cualquier competitividad entre los participantes.

El objetivo principal de este festival es erigirse en altavoz de una riqueza cultural que aún hoy encuentra dificultades para llegar más allá de las propias comunidades en las que nace: trasladar ese imaginario colectivo a la sociedad en la que se engarzan los pueblos indígenas y más allá; el conocimiento frente al olvido. Lo importante, por tanto, es que Présence Autochtone se convierte en un punto de encuentro imprescindible para conocer aquellas manifestaciones culturales que van asociadas a la identidad única de las poblaciones nativas de todo el mundo; un lugar privilegiado de difusión para una selección de producciones que, de otro modo, difícilmente podrían llegar a verse fuera de donde fueron filmadas.

Veinte años después, por tanto, este festival se ha convertido en una cita imprescindible que, en esta ocasión, con motivo del aniversario, se extiende durante todo el verano en dos partes esenciales: la primera, hasta el 27 de junio, centrada en la proyección de una muestra de producciones cinematográficas indígenas internacionales, de Estados Unidos y Canadá pasando por Brasil, Argentina, México, Indonesia, Nueva Zelanda, Rusia o Australia, por ejemplo. La segunda parte, principal novedad de esta edición, traslada al mes de agosto, del 4 al 8, las actividades al aire libre: música, danza o artesanía, que tendrán su representación en el marco más amplio del Quarter des Spectacles en el corazón de Montreal. Con ello se quiere dotar de un nuevo protagonismo a Présence Autochtone, de una mayor visibilidad de cara a la sociedad canadiense y a los visitantes, en un marco único que aglutina otros grandes espectáculos que se celebran en la ciudad estos días.

En este aniversario de la iniciativa que en su día pusieran en marcha los cineastas André Dudemaine y Daniel Corvec se convocan, además de la cinematográfica, otras convocatorias ineludibles para acercarse a estas poblaciones primeras. Exposiciones, workshops y foros paralelos en los que se abordarán temas como el universo sonoro indígena de Venezuela, las tradicionales luchas históricas entre los pueblos; la relación con la naturaleza, las reivindicaciones sobre los territorios, el cine como instrumento político o el desarraigo. Pero además, tendrán también su reflejo otros que se dan en el resto de sociedades y a los que los indígenas tampoco son ajenos: maltrato, adaptación, paro, delincuencia, conflictos o la familia, por ejemplo. En total, más de setenta obras pondrán estos días imagen y sonido no sólo a la realidad amerindia sino también darán la oportunidad de compartir la producción artística de las comunidades nativas de otros países en el único festival que proyecta obras en inglés, francés, español y las lenguas nativas.

En definitiva, asistimos a la reflexión artística y también retrospectiva de la evolución de las poblaciones nativas, así como de su producción audiovisual, en todos estos años. Una vez más, Présence Autochtone pone de relieve que no estamos ante una manifestación folklórica muerta, pero sí ante la necesidad, de nuevo, de mantener el equilibrio entre una cultura histórica y la modernidad; de superar las barreras impuestas por la tradición y lo contemporáneo asumiendo las dificultades que conlleva la adaptación, el reconocimiento y la conservación de este valioso legado cultural.