Culturas

¿Un lugar donde la cultura y la fiesta se abrazan?

La Semana Negra es un festival de literatura policiaca que se celebra en Gijón del 9 al 18 de julio

¿Alguien puede imaginar un lugar en el mundo en el que la cultura y la fiesta popular se abracen sin complejos? Ese lugar existe desde hace 23 años en Gijón y se llama Semana Negra. El festival, que este año se celebra del 9 al 18 de julio, ha conseguido erigirse como uno de los eventos literarios de novela negra y policiaca más importantes del mundo.

(De izq. a dcha.) El Primer Teniente de Alcalde del Ayuntamiento de Gijón, José Manuel Sariego, la Consejera de Cultura del Gobierno del Principado de Asturias, Mercedes Álvarez; y el director de la SN, Paco Ignacio Taibo II (Mauricio-José Schwarz)

El director de la XXIII Semana Negra, el escritor asturmexicano Paco Ignacio Taibo II, declaró que el festival se presenta este año con la vocación de “hacer bueno el concepto de que la literatura, la oferta cultural, gratuita, variada, crítica y abundante, es el gran balón de oxígeno de una sociedad que tiene que apretarse el cinturón”; por ello,  significó que se había aumentado  “el número de autores presentes en el festival, la cantidad de mesas redondas, charlas, tertulias; que aumentáramos en cinco el número de librerías en nuestra feria del libro, que se sostuviera la calidad de los conciertos”.

En referencia al carácter literario del evento, Taibo añadió que “en tiempos oscuros la literatura parece ser el único lugar donde se produce pensamiento crítico y pensamiento utópico. Donde fracasa la geografía, la novela descubre paisajes, nuevas fronteras, atmósferas urbanas; donde la ciencia política da nombres y cifras, la novela descubre nuevas clases sociales, cuenta sus vivencias cotidianas, las explica; donde la economía aparentemente analiza (todo el mundo sabe que los economistas, por una cuestión de principios, mienten) la novela cuenta lo que significa un despido, la reducción de un salario, una hambruna; donde la información genera ruido mediático la novela crea planos narrativos, profundidad, subjetividad, visión de conjunto. Donde las ciencias sociales tradicionales ignoran, la novela inventa la Atlántida. El mundo es complejo, se ha vuelto más complejo, la novela es capaz de enfrentarlo”.

Público en una de las actividades de Semana Negra del año pasado (Julio Albarrán)

Los clásicos de Semana Negra

El Rufo, la mascota, es una figurilla ya habitual que tiene tantos años como el festival –obra del artista Enrique Herrero– y que cada año se renueva, representa este año al personaje con su sombrero flexible tendido hacia el espectador y en cuyo interior se pueden ver unos pocos euros: el Rufo salió mendicante este año. Taibo explica que cuando llegó en mayo a Gijón para empezar a trabajar en la Semana Negra “los ecos, los rumores y las voces parecían hablar constantemente entorno a la palabra crisis. La más escuchada, alimentada y retrobombardeada por los medios de comunicación, la palabra siempre venía unida a conceptos como achicar, reducir, menguar, disminuir, eliminar o cortar“. El equipo valoró la situación: la tijera afectaba al presupuesto de Semana y estaba dispuestos a aceptar los recortes pero, continúa epxlciando Taibo “la crisis también es un estado de ánimo y una actitud ante la vida. Reducción de presupuesto, apretón de cinturones, pero reducir la Semana Negra en cuento a contenidos, por ahí no pasamos”.

El cartel, como cada año es original de Ángel de la Calle, el gran clásico de la imagen en la Semana Negra. Para esta edición se sumerge en el pasado y en el futuro de la letra y el dibujo impresos frente al presente y futuro del libro digital. Líneas depuradas, la figura humana y el papel, apunto de completar el círculo de este momento: hacia el formato electrónico. Se trata de una propuesta para reflexionar justo en el mismo momento del anuncio y el reclamo hacia el festival.

Otro de estos clásicos es el Tren Negro, que llega a Gijón desde Madrid el primer día del festival, con gran parte de los escritores invitados a Semana Negra. Seguro que más de algún argumento de estas novelas policíacas ha salido durante el trayecto de este tren.

Música y exposiciones

Además, del más de centenar de actividades literarias programadas, en Semana Negra también se puede disfrutar de un buen concierto al aire libre, entre los puestos de hamburguesas, los olores del algodón de feria o los gofres recién hechos, con grupos como The Rights Ons, Los niños de los Ojos Rojos, Corquiéu, Patrulla Dixie, Deejay Pichi, La Shica, Haze, Sidecar o Ray Gelato.

Otra de las apuestas que cada año cobran más fuerza son las exposiciones. Este año vuelven los soldaditos de plomo: La Guerra de los Boxers fue un movimiento contra la influencia comercial, política, religiosa y tecnológica foránea en China durante los últimos años del siglo XIX. La historia dio lugar a la famosa película 55 días en Pekín y ahora el museo de los soldaditos de plomo de Valencia la convierte en material básico para una fantástica exposición.

El taller de reprografía del Museo Nacional de Antropología de México preparó esta exposición de piezas arqueológicas mexicanas de diversos periodos precolombinos. Este taller es el único autorizado para realizar reproducciones de las piezas originales, con una sorprendente fidelidad a partir de moldes realizados con los originales.

Una de las propuestas culturales que la Semana Negra cultiva con esmero es la relacionada con el cómic. En la exposición 100 balas, se podrán contemplar 60 originales de la obras sobre el trabajo gráfico de Eduardo Risso, que conjuga la narratividad propia de la llamada “escuela argentina”, con una puesta en escena visualmente deslumbrante en la que el contraste del blanco y el negro es el principal protagonista.

Asimismo, también estará abierta al público en el recinto la exposición de fotografía del 14 Encuentro Internacional de Foto y Periodismo “Ciudad de Gijón” que lleva 14 años, dentro de la Semana Negra, hablando de periodismo y poniéndolo en relación  con los Derechos Humanos.

Si no lo mueves, no lo sabrá nadie