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Cooperación

Una mirada “brillante” para transformar Palestina

Profesores de España y Noruega forman a docentes de Cisjordania para mejorar el ambiente en las aulas y reducir la violencia escolar

La clave no está en poner más dinero, sino en mirar el lado positivo de cada acontecimiento o comportamiento, ver el mundo con las "gafas Golden 5"

Una profesora imparte clase en un colegio mixto, el Dar-Al Kalama de Belén, Cisjordania.

Una profesora imparte clase en un colegio mixto, el Dar-Al Kalama de Belén, Cisjordania.

Pocas zonas hay en el planeta donde el dolor, la fatiga y la desesperanza sean más palpables que en Palestina. Pese a ello, sus gentes pelean cada día por preservar el optimismo, por avanzar dando de lado a las sombras que se ciernen sobre su camino. Pocos territorios, pues, tan válidos para el reto que plantea el programa Golden 5, una idea innovadora para transformar la realidad desde las aulas, para irradiar en las escuelas una visión positiva y entusiasta de la vida, para corregir el desaliento, la violencia, el fracaso, especialmente entre chavales de entornos complicados. El proyecto, avalado por la Comisión Europea y subvencionado por la Agencia Andaluza de Cooperación Internacional al Desarrollo (AACID), ha sido distinguido con el bronce en los Premios Europeos de Enseñanza Permanente, lleva ya cuatro años aplicándose en España, Noruega, Bélgica, Italia y Polonia y está a punto de implementarse en Chile. Todos entornos desarrollados, con sistemas educativos estables, sin especiales problemas sociales. Por eso había que dar el salto, comparar si un proyecto bueno para Occidente responde en zonas de conflicto. Por eso y por compromiso, el que rezuma María José Lera, doctora en Psicología, profesora titular de la Universidad de Sevilla, ideóloga del Golden y defensora incansable de la causa palestina.

María José Lera (España) y Knud Jensen (Noruega), los ideólogos del programa Golden 5, en Ramala.

María José Lera (España) y Knud Jensen (Noruega), los ideólogos del programa Golden 5, en Ramala.

“Yo tenía el empeño de traer el programa aquí, pero es aún mayor el que tenían ellos en recibir la formación, porque son ellos lo que más ganas tienen de avanzar y mejorar“, matiza Lera, que acaba de pasar por Ramala para impartir un seminario sobre el proyecto, para explicar en qué consiste y cómo se aplica. “El Golden 5 es un programa educativo para el profesorado con el que se trata de lograr un ambiente más agradable en las aulas, mejorando el bienestar y hasta la salud mental de los niños y los maestros”, explica a los 30 docentes que asisten a su taller de formación de formadores, el primer paso para expandir el proyecto a escuelas de todos los distritos de Cisjordania, en distintos cursos de Secundaria. En agosto le tocará el turno a Gaza. En ambos territorios, la idea es comenzar a aplicar las ideas golden en septiembre, con el nuevo curso escolar. Desde 2006 llevan Lera y su colega noruego Knud Jensen, los principales ideólogos del proyecto, intentando llevarlo a cabo en Palestina, pero sólo ahora han logrado superar los impedimentos legales, burocráticos y de seguridad. “Llegamos a ponerlo en marcha hace cinco años en la franja, y en 2007 en Cisjordania, pero luego no Israel no nos dejaba entrar, se complicó todo con Plomo Fundido y ha sido imposible acceder a los Territorios, ni desde Israel ni desde Egipto”, lamenta. Ahora está convencida de que todo saldrá adelante, de que los primeros pasos están dados, y en firme. “Vamos a trabajar y a convertirnos en un ejemplo, precisamente, de que cualquier obstáculo es superable, de que hay que ajustarse a las circunstancias, y de que, pese a los problemas, podemos mejorar el bienestar de las próximas generaciones. Aquí la educación es esencial para avanzar y para mejorar la resilencia, la capacidad de los palestinos de sobreponerse a los traumas que viven cada día”, añade.

Knud Jensen consulta con su traductora, ante los profesores reunidos en Ramala.

Knud Jensen consulta con su traductora, ante los profesores reunidos en Ramala.

¿Pero cómo se convierte en realidad la teoría? La clave no está en el dinero, en la compra de más medios, más ordenadores, en la contratación de más docentes de refuerzo. La clave está “en ponerse las gafas Golden y mirar la realidad en positivo“, dice el profesor Jensen ante el gesto incrédulo de los profesores palestinos, que comparten miradas escépticas. “Esto no es Noruega”, le dice Fadel desde el fondo de la sala. Sonrisa del profesor, y explicación consecuente: “Lo que tenemos que hacer es motivar a los alumnos, remarcar lo positivo, reconocer los problemas como oportunidades y no como catástrofes, mirar a los alumnos como excelentes, como proyectos maravillosos y no como calamidades irrecuperables“, resume. La profesora Lera insiste en que hay que trabajar en cinco áreas para lograr resultados: la gestión del aula, la construcción de relaciones en la clase, la mejora del clima social, el aprendizaje ajustado en cada caso y la potenciación de la relación familia-escuela. Así se hace que un alumno “brille” e irradie a sus compañeros, que una clase “brille” y contagie a su colegio, que un colegio “brille” y sea un ejemplo a seguir en la comunidad. Así, dicen los creadores de Golden 5, mejoran el compañerismo, la motivación y el rendimiento, y bajan la violencia y la marginación.

La piedra angular es el maestro. Sin su actitud no avanza ni el alumnado europeo ni el palestino. El profesor es la persona que más importa en el aula, en la que creen y confían los alumnos, así que su visión es clave en la percepción de los demás. “Si se marca a un chaval porque hace mal un ejercicio de Matemáticas, sus compañeros lo verán como un torpe incurable en la materia. Si se le dice que puede mejorar, si en vez de gritarle “mal” se le dice “está bien pero falta poco para que sea excelente, vamos a dar un paso más“, no se le señala, sino que se le anima. Y lo mismo si se encumbra a un alumno. Cuando estas percepciones son compartidas por el grupo se genera el “efecto audiencia“. Hay fracasos que comienzan por esta costumbre. De ahí que los docentes deban emitir juicios positivos siempre, porque recalcar lo negativo lleva a bloquear el aprendizaje, al rechazo“, abunda Lera. Los profesores toman nota de estas “pequeñas cosas”, tan básicas. Jensen les va poniendo ejemplos: hay que crear un sistema de comunicación, emplear estímulos visuales, utilizar el cuerpo completo para comunicarse, “las manos, los brazos… hay que bailotear si fuera necesario”. Se debe trabajar también el clima, crear en el aula un “nosotros“, un equipo donde todos tienen su sitio. Se debe caminar por el aula para evitar pausas en la lección por conversaciones o pequeñas peleas, se debe hacer “borrón y cuenta nueva” de los momentos de conflicto pasados, se debe introducir humor en las alusiones a los estudiantes, fomentar la tutoría entre iguales -que obliga a los chavales a apoyarse en sus compañeros-, se deben dar “momentos de oro” a los alumnos cuando realizan bien su tarea o sencillamente aludiendo a asuntos no escolares que le hacen ilusión -una pregunta sobre el partido del recreo basta-, hay que decorar la clase en grupo, intercalar los intereses de los alumnos en la rutina de las materias, hay que evaluar a cada chico en privado -”lo bueno es grande y público, lo malo es pequeño y privado”-, hay que implicar a las familias en actividades extraescolares y mantener reuniones periódicas con los padres… “Parecen cosas peregrinas, pero no lo son: corregir en verde un examen para señalar las cosas que se pueden mejorar tiene un efecto distinto al de corregir en rojo marcando lo que está mal y es incorregible”, insiste Lera. En realidad, todo depende de lo fructífera que sea la imaginación del profesor, porque el Golden es más un marco de actuación que una lista de tareas.

Los profesores cisjordanos atienden las lecciones del Golden 5.

Los profesores cisjordanos atienden las lecciones del Golden 5.

En el auditorio se generan reacciones encontradas. Jamal, profesor en Ramala, se enciende ante la idea de cooperar con los padres. “Con lo que nos ha costado ser una autoridad, no podemos ceder ante ellos”, responde. No le convence tener que introducirlos en su rutina, no quiere tener que darles un papel importante en su día a día. Imad, que imparte clase en Jenín, cree que el humor o la implicación en los gustos del alumnado resta “poder y solemnidad” a la figura del profesor. Ala, de Nablus, insiste en que con tantas tareas se olvida la misión de enseñar los ríos, los verbos y la fotosíntesis. Son los más peleones, los más reacios. Pero eso es el primer día. Pasadas las horas de formación, la actitud es diferente. Es como si se hubieran suavizado. “Quizá es que lo que nos falta es humanizarnos, amargados como estamos con la ocupación y sus consecuencias… Eso que en Europa parece tan fácil y que para nosotros es un lujo”, confiesa Imad. Con los días todos tienen ejemplos que poner, a modo de confesión: Ayman, de Qalqilya, reconoce que ha entregado exámenes diciendo en voz alta la nota de los alumnos y afeando los suspensos; Nisreen, de Belén, ha usado la violencia física para reprimir unas risas, y Abdulrahmam, de Hebrón, dice que nunca ha hablado con sus alumnos de algo que no sean las lecciones del libro. “No sé nada de ellos…”, asume apesadumbrado. Todos ellos hacen propósito de enmienda, sobre todo a la hora de conectar con las familias, un paso esencial en una tierra donde el trabajo del aula se puede evaporar al entrar en casa, en esos hogares en los que se habla de paro, represión, controles y muerte. La conversión de esta treintena de profesores es clave, además, porque son ellos los que ahora deberán seleccionar las escuelas en las que el Golden 5 deberá echar a andar, con la supervisión del Teacher Creativity Center (TCC), con base en Ramala.

La transformación se verá a lo largo de un año, que es el tiempo que se han dado Lera y Jensen para ponerlo en marcha en profundidad. A partir de septiembre, de su arranque, habrá que hacer revisiones periódicas para resolver los problemas que se presenten y para ir viendo cómo van cambiando los profesores, cómo se van viendo los beneficios en los niños, para ver si el éxito se logra, como está sucediendo en otros países. El celo será, en este caso, aún mayor, debido a las limitaciones del sistema educativo palestino. Como indica Lera en una de sus investigaciones, en septiembre del 2004 Palestina contaba con un millón de estudiantes y 41.155 profesores, repartidos por 2.006 escuelas dependientes de tres autoridades (del gobierno de la ANP, de la ONU e instituciones privadas). El número medio de estudiantes por profesor era de 23,7 (22,6 en las del gobierno de la ANP, 33,9 en las de la ONU, y 14 en las privadas), y un espacio medio de 1,12 metros cuadrados por alumno. Había 242 escuelas que operaban en dos turnos, “con aulas tan numerosas y días escolares tan escasos que podían presionar al profesorado a adoptar actitudes que reforzasen el estilo autoritario, más que actitudes que favorecieran el desarrollo de condiciones democráticas en la sociedad palestina“. La educación, además, no es una prioridad para la ANP ni para los donantes exteriores, de ahí el carácter pionero de la ayuda que supone el Golden 5: si la economía es asfixiante, los fondos que lleguen se destinarán, prioritariamente, a salud y alimentación; si no hay una tasa alta de paro (del 32%, según los últimos datos de la ONU), la prioridad de las familias será que sus hijos se pongan cuanto antes a buscarse el pan donde sea, con lo que no los alientan para que sigan estudiando, porque ni es rentable ni se lo pueden permitir.

Los principios del Golden 5, en la pizarra.

Los principios del Golden 5, en la pizarra.

La situación es especialmente dura en Gaza, donde cada año hay problemas, incluso, para hacer llegar el material escolar más básico, como ha denunciado la UNRWA sistemáticamente: la última vez, en septiembre pasado, el bloqueo impuesto por Israel hizo que llegaran dos meses tarde los libros de texto, la tinta de impresoras o los folios. Los escolares de Gaza no tienen medios ni están en condiciones de soportar las clases, ya que el 42% de ellos “sufre desnutrición, lo que incluye anemia y atrofias, así como muchos casos de estrés post-traumático, especialmente tras Plomo Fundido“, apunta Basil Kanua, asistente de seguridad alimentaria para Oxfam en Gaza. Las aulas de Gaza se encuentran “severamente superpobladas”, albergando a menudo a hasta 40 estudiantes (entre 10 y 15 más que en Cisjordania). El 56% de los 1,5 millones de habitantes de la franja tienen menos de 18 años y la necesidad de educación es acuciante. “Es el futuro -insiste la profesora Lera-, es la manera de avanzar pese a los obstáculos. Y hay que hacerlo con visión positiva, con ilusión y afán de superación. Es lo que veo en estos profesores, ganas de avanzar y de ganar la pelea”. Su mirada brilla cuando lo afirma, rotunda y convencida. Ella lleva desde hace mucho las gafas Golden.

Si no lo mueves, no lo sabrá nadie

16 comentarios

  1. [...] Una mirada "brillante" para transformar Palestina – Periodismohumano [...]

  2. Bely

    Las pequeñas grandes ideas son las que cambian el mundo. Genial iniciativa.

  3. [...] Una miraba "brillante" para transformar Palestina periodismohumano.com/cooperacion/una-mirada-brillante-par…  por anareverte80 hace 2 segundos [...]

  4. Antonio Carrizosa López

    La educación es la base de todo progreso, por supuesto, pero creo que Palestina necesita mucho más: debe liberarse del nepotismo y de los gandules de la ANP que se llevan el dinero de las ayudas internacionales sin que apenas ni lo huelan los ciudadanos, debe dejar de mecerse en las aguas tranquilas de la cooperación y buscarse la manera de innovar por su cuenta, debe acabar con el radicalismo creciente de Hamás, y más ahora, si van a entrar en un gobierno de unidad. No todos los males de los Territorios son la ocupación de Israel.

    • Estoy de acuerdo Antonio, pero ¿hay que dejar por ello de tratar de aportar la mejor educación posible a unos niñ@s que no son sino el futuro de Palestina?

  5. Meli

    Antonio, alucino contigo. Palestina tiene males, pero el MAYOR es la ocupación. Eso es lo que hunde a la gente. Lo demás es secundario y casi anecdótico, aún siendo malo.
    Felicidades a los profesores por esta preciosa iniciativa.

  6. Augusto Pérez

    Extraordinario reportaje y extraordinaria iniciativa. Los consejos son válidos hasta para ser padres… lo sencillo es lo más acertado en ocasiones. Y una pregunta: por qué siendo maestro nunca he escuchado al Ministerio de Educación hablar sobre este programa???

    • Nechita

      Pues sencillamente porque ellos no han querido aceptarlo y aplicarlo en los colegios…me consta que este programa se le ha presentado a las administraciones y ademas se ha insistido…pero ni caso. Ese es el interes de nuestros políticos por mejorar la educación..de verguenza

      • Emili Estevez

        Pues qué pena… casi te pediría que dieras nombres y supiéramos quiénes son los necios que se niegan a avanzar por el camino correcto. Despreciables, en cualquier caso. Ánimo con la iniciativa si formas parte de ella.

  7. miki

    Es exactamente lo que hay que hacer,esos niños o chicos son el futuro de palestina y de ellos depende todo,y de que dejemos de cerrar los ojos ante las atrocidades que comete israley que los gobiernos europeos, estadounidense consienten………..
    palestina libre!!!!

  8. Emili Estevez

    Eso demuestra que, por ejemplo, entregar ordenadores a cada niño es un gasto innecesario, producto de la rueda consumista en la que las administraciones entran sin el más mínimo respaldo de docentes, psicólogos y pedagogos. Hay otras cosas esenciales y prioritarios. Aplaudo a los profesores Lera y Jensen por abogar por esas “pequeñas cosas” tan valiosas

  9. Mª Pía Valdés-Hevia

    Enhorabuena! Enhorabuena! Enhorabuena! Y MIL GRACIAS

  10. barcelonesa

    Una iniciativa muy interesante y muy necesaria en el contexto educativo de Palestina y de otros lugares! realmente en un contexto como el de Palestina debe ser muy difícil aplicar el humor y la ilusión en clase.

    Espero fervientemente que realmente sea un detonante para llegar al fin de la ocupación……….

    gracias por el artículo!

  11. Felipe Durán

    ¿A qué departamento pertenece la profesora Lera? ¿Es de Magisterio o de Psicología de la Hispalense? Me gustaría poder ponerme en contacto con ella y comenzar a instaurar este modelo Golden5 en mi centro de Cartagena (Murcia). Gracias

  12. Genial esto, desde luego ;)

  13. Ricardo Lapin

    Constantemente se mezclan aqui los datos de la ANP y de Gaza, que son 2 entidades enemigas entre ellas, y no es casualidad que de esto no se hable al parecer. Los datos sobre desnutricion que ofrece Hamas son mentiras groseras – los datos se pueden verificar con Cruz Roja internacional o Amnesty- pero todo es un juego de desinformacion y propaganda. Si se habla de la educacio n en Gaza habria que hablar sobre el futuro de criaturas de kindergaten que hacen fiestas de fin de curso con tempera roja en las manos, a modo de sangre; alli el programa Golden 5 de pensamiento positivo no ha llegado, tan solo el ser jahid ( martir).

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