Cooperación
Radio sin fronteras
Radioaficionados Sin Fronteras instala equipos de radio para conectar las comunidades aisladas de la selva boliviana
Con una antena y una emisora consiguen que la ayuda sanitaria llegue a algunas de las comunidades más pobres del país latinoamericano
Vives en una aldea en medio de la selva amazónica a la que solo se accede viajando por un río en canoa durante quince días, ¿qué pasa si enfermas? ¿Y si te pones de parto? Todo se complica. Así viven los habitantes de las comunidades del norte boliviano, en la provincia de Moxos. Los poblados quedan aislados durante la estación de lluvias en la que los caminos están intransitables, los ríos totalmente desbordados y el agua lo inunda todo. Ese aislamiento puede durar una semana o un mes, pero también puede ser más tiempo. Y lo peor está por llegar, cuando acaban las lluvias todo lo que ha sido removido por el agua se asienta y aparecen las diarreas, la parasitosis, además de otras enfermedades.
Ante un panorama así, ¿cómo comunicarse? Por radio. Radioaficionados Sin Fronteras trabaja desde hace 15 años “conectando poblados perdidos y facilitando el trabajo de las ONG” cuenta su presidente Carlos Limiñana. Bolivia es uno de sus últimos proyectos. Allí instalaron emisoras y antenas, que se alimentan con placas solares porque en la mayoría de los lugares no hay energía eléctrica, en varias comunidades indígenas y en el centro de salud. Con ellas los pobladores reciben atención sanitaria a través de las ondas cuando no tienen cómo salir de sus aldeas.

Dificultades para circular por la selva de Moxos (SMC)
Las antenas de Radioaficionados están repartidas por Latinoamérica y África, donde surgió la idea. “Esto empezó en la crisis de los grandes lagos cuando unos radioaficionados voluntarios que se encontraban en Rwanda y Zaire se dieron cuenta de que podían aportar muchos conocimientos con su técnica de comunicación, porque allí no había carreteras y no podían comunicarse unas comunidades con otras si no era andando durante horas. Pensaron que podrían poner emisoras y fundaron esta asociación y a partir de entonces hemos hecho cientos de instalaciones en hospitales, centros de salud y las propias comunidades de la selva”.
Ya están presentes en 25 países, aunque son poco más de más de 70 socios en toda España. “Somos voluntarios, los que pueden y se lo permite su trabajo se piden vacaciones van a los viajes. Muchos somos jubilados. Los socios tenemos cuotas y además pedimos subvenciones. Vamos buscando de aquí y de allí, compramos el material y hacemos nosotros las antenas porque nos sale más barata”.

Proyecto de Radioaficionados sin Fronteras en Camerún
Con este proyecto boliviano, han acortado “ríos de distancia”, las comunidades solo tienen que presionar una tecla para comunicarse con el centro de salud que gestiona la ONG Solidaridad Médico Canaria, una organización que llegó hace siete años a Bolivia para atender a las comunidades indígenas. Su equipo está formado por más de cuarenta médicos, enfermeras, bioquímicos y odontólogos bolivianos y varios cooperantes internacionales, juntos recorren las comunidades llevando la asistencia sanitaria a donde no hay ni rastro de los poderes públicos. “La idea es que nadie muera por no tener un paracetamol a mano”, asegura Aurora Fernández cooperante de la ONG. “Cuando llegamos estaban totalmente olvidados, no tenían ningún tipo de atención sanitaria. Los índices de mortalidad infantil eran altísimos y también las muertes de mujeres durante los partos. Esos niños a los que se les moría la madre quedaban sin leche, pero tampoco había forma de conseguirla de bote, así que al poco tiempo morían ellos también”.
Atienen a las aldeas dispersas a lo largo de cuatro ríos que recorren en canoas con todo el material médico, descendiendo en cada comunidad. “Cuando llegamos a una descargamos la canoa, montamos el chiringuito y atendemos a todo el mundo, cuando terminamos volvemos a cargar y seguimos”, así durante un mes. A los pacientes más graves los trasladan al centro médico que tienen en San Ignacio de Moxon, allí internan a los enfermos más graves, los que sufren leishmaniasis, tuberculosis, y otras enfermedades.
Pero a pesar del esfuerzo es poco personal para tanto trabajo, atienden a más de 50.000 personas, por ello han creado la figura de los promotores de salud, voluntarios de las comunidades que son formados en conocimientos básicos de medicina.”Les enseñamos cómo realizar curas, poner inyecciones, combatir la diarrea o tomar la tensión. Les damos botiquines con material sanitario y ellos se convierten en nuestros ojos y nuestras manos”. Es un parche, aunque a veces no es suficiente. “A pesar de la formación, hay veces que tienen dudas y no saben enfrentarse a cosas”. La solución ha sido instalar las emisoras de radio. “Se acortan las distancias y se ha notado mucho la mejoría del trabajo. Los promotores pueden consultarnos dudas y eso salva vidas”. Ya no les separan 15 días en canoa.











es muy loable la tarea que llevan a cabo tanto los radioaficionados como los medicos y ayudantes.
de todas formas, creo que estas necesidades han llegado por culpa de la colonizacion de los occidentales ya que en estos territorios desde siempre, han sido capaces de curar sus enfermedades y como no, algo tan natural como parir.
si a los indigenas se les permitiera seguir utilizando su sabiduria, no necesitarian de los nuestros remedios.
La idea es hacer converger en un término medio y ’salomónico’ la ciencia y la tecnología con las costumbres sin que ninguna de ellas prepondere sobre la otra. Generaciones y generaciones han pasado por la historia sin la cantidad de recursos que tenemos a nuestra disposición; recursos que están pasando a ser necesidades impuestas. No nos engañemos, hay vida más allá del iPad. Cosas así demuestran que, utilizando como base el sentido común y sin querer aislarse muchas cosas en las que ha evolucionado el ser humano son útiles para el día a día, leasé la radio, twitter o vete tú a saber.
Excelente reportaje.