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Cooperación

“Atendemos a 600 familias, la mayoría españolas que pertenecieron a la clase media”

A las seis y media de la tarde se abren las puertas del local El Pato amarillo, en el barrio obrero de Orcasur, en Madrid. Y ya hay personas de diferentes nacionalidades esperan para conseguir algo de ropa o comida gratuita. Dentro están ya Pilar, Yoli, Magdalena, Domi, Eugenia, Adoración, María… todas ellas mujeres entre 40 y ochenta y tantos años. Madres, abuelas que se toman esto como un trabajo pero sin remuneración.

Hace algunas décadas que a estas madres unió un triste destino: el de drogodependencia de sus hijos a la heroína. Eran los ochenta. Eran los tiempos en los que algunos jóvenes sólo encontraban la paz con la jeringuilla. Ellas intentaban ayudarles como podían, a ellos y a otros jóvenes que iban por el mismo camino y se convirtieron en madres coraje.

“Lo primero que hicimos en el local fue ofrecer la merienda, leche con galletas y un bocadillo a los chicos que vendían kleenex en los cruces. Algunos eran nuestros hijos o conocidos, sufrimos mucho, tuvimos a algunos chavales incluso saliendo de la droga, a algunos les ofrecimos restaurar muebles… Intentábamos de todo. Ahora hemos visto que la droga se ha reactivado como fórmula para resolver problemas de ingresos…”.

Las mujeres vuelcan unas cajas con ropa que personas llevan a la asociación

Pilar, la fundadora

El alma máter de este lugar es Pilar, con 72 años. Su hijo acaba de fallecer tras pasar largos y penosos años sufriendo aquellas consecuencias. “Aquí no tenemos ninguna subvención, somos un poco “okupas” porque este local me lo cedió el sacerdote del barrio hace ahora 30 años. Aquí hubo una guardería, pero es un local que no está registrado en ningún sitio… Ahora tenemos perchas y estanterías para la ropa. Y sillas para sentarnos y poca cosa más… Me siento mal… nunca he cerrado esto, sólo este mes de  agosto porque no tenía alimentos ya para repartir, se nos habían terminado… Era la primera vez”

 “Las madres del pato amarillo”, como ya se las conoce en todas partes, reparten ropa, comida y libros de texto para todas aquellas personas que lo necesitan. Parte de esta mercancía la reciben ellas de Cruz Roja y del Banco de Alimentos, “pero ya escasea todo, estamos en las últimas, el Banco de alimentos no puede darnos tanta comida, ya no tenemos pasta ni arroz, estamos bajo mínimos” cuenta Pilar. “Normalmente damos un litro de leche por familia al mes y dos paquetes de galletas. También traemos caramelos para los niños. Ahora da mucha pena decirle a cualquier mamá que viene que no tenemos leche para su bebé. Da pena por los niños pero casi dan más pena las personas mayores… Si seguimos así, sin recibir apenas nada de comida, nos planteamos cerrar…”

Empezaron siendo unas seis madres y ya son más del doble porque se les han unido muchas de sus hijas, e incluso sus nietas. Yoli es hija de Pili, Magdalena hija de Magdalena y sobrina de Concha, Domi hermana de Pilar… Cuando llegan al local lo primero que hacen es revisar la ropa que les dona la gente. Allí pasan la tarde remendando, planchando, cosiendo botones en torno a una mesa. No dejan cabo suelto. Si la ropa no está suficientemente limpia, la suben a sus casas para meterla en sus propias lavadoras. Todo con tal de que la gente que viene a pedir se lo lleve limpio y remendado, como si fuera nuevo.  “La gente cada vez tira menos cosas. Ya no se da tanta ropa, ahora se aguanta otra temporada…” lo cuenta Adoración, una abuela entrañable de 84 años que, sin dejar de doblar la ropa que considera que está lista para entregar, comenta con María, otra abuela de 77: “Entonces, ¿viene tu hijo a ponerme el toldo? Es que lo necesito ya y si él no tiene trabajo y yo me puedo ahorrar un poquito, favor por favor”. Ambas llevan más de veinte años colaborando con El Pato amarillo. Son de las fundadoras. Empezaron ayudando a los chavales y ahora son las que clasifican la ropa, la de niño, la de mujer, cosen bajos, botones… En torno a esa mesa que huele a suavizante de ropa, las abuelas y las más jóvenes comentan no sólo sus vidas sino las de la gente que las visita, que cada vez son más y en peores circunstancias: “Empezamos atendiendo a unas treinta familias al mes… Ahora son casi seiscientas, treinta al día, la mayoría españolas y la mayoría de clase media que ha caído en las garras de la crisis…”

Clasificando la ropa

La tarde es un goteo de gente. Se escucha de todo.

-¿No tienen nada negro? Es que estoy de luto…

 Yoli tiene 40 años y busca chaquetas negras para una mujer que ha aguardado su turno en la cola y necesita ropa. “Sólo cogemos gente con carta de su asistente social y gente que no tenga recursos” me cuenta enseñándome las fichas del registro. “Les hacemos firmar que han venido, los que más han aumentado son los que ya no cobran nada. Sobre todo nos piden comida y ropa, aquí haría falta más gente para llamar por teléfono a empresas, buscar alimentos… Mi madre y muchas de las abuelas que están aquí son pensionistas y cada una tenemos nuestras familias y casas que atender…”.

En el mostrador siempre hay familias recogiendo ropa o comida

Por el día atienden a su entorno, van a Mercamadrid si algún familiar se presta a llevarlas, se buscan la vida… “Allí nos dan lo que no envían a las empresas, los desperdicios… Esta semana, por ejemplo, hemos tenido que limpiar las piñas que nos trajimos y tirar la mitad…” dice Eugenia, de 86 años, la más pizpireta de todas que no deja de entrar y salir colocando cosas. “Tengo 7 bisnietos” asegura mientras agita el abanico, “pero les veo poco”. Eugenia no para de hablar con unos y con otros: “nena, no te puedes quedar en el pasillo, estoy colocando ropa y metiendo fruta, que hoy nos han traído…”. “En las buenas épocas nos han llegado a traer de todo: yogures, queso, en las tiendas ya no dan tanto como antes. También viene mucha gente a pedir trabajo y hasta dinero o hasta pantalones de marca! Quieren hasta ayuda para mantener a sus hijos y ropa nueva!. Pero lo peor es que nunca terminas de sacarles del hoyo…”.

Entra un señor muy mayor con una bolsa llena de trajes que ya no le sirven. Se acerca a Yoli y le dice si tienen trabajo para un yerno suyo que está en paro. Le contesta que no contratan a nadie, que son voluntarias, que son pensionistas y que sólo se dedican a ayudar, “si hasta nos estamos planteando cerrar…”.  El propio hombre es voluntario en el Hospital 12 de octubre.

Hasta ahora nunca había habido estanterías vacías en la sede

Entran dos mujeres. Gloria es madre soltera. Tiene un niño de seis años, vive  con una pensión no contributiva, necesita ropa y comida: “Antes iba a Cáritas pero los servicios sociales cada vez dan menos porque tienen menos… Va a llegar un momento que no sepamos a dónde ir”, nos dice.

Aurora tiene cuatro hijos, les desahuciaron en febrero, cobra 530 euros como única ayuda para todos. “He trabajado limpiando y vendiendo chatarra.  Hemos llegado a estar de okupas toda la familia en una casa que estaba vacía… ¿La frase que más escucho aquí y en todas partes? Hoy no hay comida. Estamos desesperados. Gracias a estas abuelas vamos tirando, ellas son muy buenas…”.

A pesar de que lo que ven cada tarde no deja de entristecerles, en torno a la mesa no falta alguna salida ocurrente de Adoración o Eugenia. “Somos pensionistas y cada una paga cinco euros al mes para gastos comunes como la estufa o podernos tomar un café… ¿Tú has visto a algún tonto que trabaje y pague por trabajar? ¡Pues esas somos nosotras!” Las demás ríen. Si no fuera por esos cinco euros mensuales y por las ayudas de ONG como Olvidados.org, Cruz Roja, Banco de Alimentos y mucha gente anónima que acude a la calle Salado a llevarles ropa o comida, este local tendría que cerrar y familias que algún día fueron de clase media y tuvieron trabajos, tendrían que peregrinar un poco más en busca de ayuda.

María y Adoración trabajando

“La gente es muy agradecida. Por ejemplo, una chica a la que ayudábamos que no tenía nada, cuando cobró los cuatrocientos euros nos trajo un regalo. La gente que no tiene nada suele agradecérnoslo como puede”.

“Algunas personas hasta nos traen ropa de cuando sus seres queridos han hecho el viaje final y aquí la dejamos como nueva” me dice Pilar en bajito.

Ya son las ocho de la tarde, hora de cerrar  y todavía está lleno el local. Nunca se van a su hora. Ellas saben lo que es necesitar la ayuda de los demás y tener las puertas abiertas.

Si no lo mueves, no lo sabrá nadie

38 comentarios

  1. [...] Sigue leyendo esta noticia de Periodismo Humano en “Atendemos a 600 familias, la mayoría españolas que pertenecieron a la clase media” [...]

  2. Lex

    Sin lugar a dudas, aprendieron algo de los drogodependientes: heroínas.

    Historias así, gracias a este medio de comunicación, permiten que se mantenga la fe.

    Muchas gracias.

  3. yoli

    hola soy yoli soy una voluntaria de pato amarilli quiero dar las gracias a monica por estar siempre a nuestro lado la verdad que nadie sabemos loq ue nos puede pasar en un futuro y hay que estarsiempre hay luchando por la gente que nos necesita asi que muchas gracias a tod@slas personas que nos ayudan de parte de todas las madres del pato amarillo

    • Natalia

      Hola Yoli me interesa colaborar, podrías darme un contacto, móvil, correo?
      Gracias

      • Mónica Hernández

        Hola, Natalia, el teléfono de Pilar es 667 39 84 71
        Muchas gracias

      • Kevin

        Cual es la dirección de pato amarillo? Muchas gracias…

      • Mónica Hernández

        Hola, Kevin:

        están en la calle Salado, en el madrileño barrio de Orcasur. Muchas gracias!!¡¡

    • hola mira es que no encuentro ningun numero de contactO Y QUISIERA SABER como obtener las ayudas somos una familia numerosa… ojala reciba respuesta rapido ya que lo necesitamos.. gracias…

      • Mónica Hernández

        Hola!! El número de Pilar es El teléfono de Pilar es 667 39 84 71 están en la calle Salado, en el madrileño barrio de Orcasur. Suerte

  4. borjaxxx

    Por favor pedir a amigos,conocidos,familiares que no voten ni al psoe ni al pp pasarlo por favor.Si nadie vota a estos dos partidos los que ganen tendran que cambiar las cosas sin posibilidad de no hacer nada.Estarian obligados a cambiar la justicia y la leyes electorales la clave es que psoe y pp no tengan ni un voto.GENERACION NI NI,NI PSOE NI PP PASARLO PORFAVOR,hablar de ello con familiares y amigos y que nadie les vote y TODOS A VOTAR.Que voten a quien sea menos psoe y pp gracias.

  5. borjaxxx

    NI PSOE NI PP POR ESTO,corruptos 730 y los librados,29 años de gobierno mitad salario de Francia,Alemania,Italia,Inglaterra etc,se regalan coches,trajes,VPOS,viajes y joyas,se perdonan sus deudas,colocan a hijos,primos,amigos,control medios y analistas de TODAS las tertulias debates,se niegan saldar piso por hipoteca, incumplen programa electoral,(manipulan ceoe,ccoo,ugt,iglesia,tv,periodicos,todos a sueldo)¿JUSTICIA?¿existe una justicia justa?NO..NI PSOE NI PP,PERO VOTA.GRACIAS.PASALO PORFAVOR

  6. borjaxxx

    PSOE Y PP MAFIOSOS.A los votantes del psoe o del pp nos estan estafando y nos estan robando y seguis votando por favor no les voteis mas. a los que no votamos al pp ni al psoe deciros que podemos hacer cosas cada uno de nosotros y nosotras . podeis pedir a todas las personas que conozcamos que pidan a todas las personas que conozcan que no voten ni al psoe ni al pp q tienen otras opciones mejores y mas limpias de corrupcion y amiguismo PP Y PSOE MAFIOSOS.toda españa difundelo gracias.

  7. Santiago

    No, no es una iniciativa de las mujeres concienciadas de un barrio. No, no es la labor de unas mujeres que se movilizan por su propio drama. No, no es la labor solidaria y caritativa de unos iluminados redentores.

    Es el grito de millones de personas, que gracias al coraje de Mónica y otros, reclaman que se muestre, se palpe y se sienta, el drama de una ESPAÑA TAPADA a la que nuestros responsables políticos no quieren hacer caso, mientras nos mantienen entretenidos con sus iluminaciones, sus proclamas y sus visiones.

  8. [...] y tantos años. Madres, abuelas que se toman esto como un trabajo pero sin remuneración… (periodismohumano.com) Share this:TwitterFacebookMe gusta:Me gustaSe el primero en decir que te [...]

  9. Asun

    ¿podrías dar un contacto? ¿teléfono, correo electrónico, dirección postal?
    ¿Qué se puede llevar además de ropa y comida?
    Gracias

    • yoli

      hola recogemos de todo ropa comida no perecedera,cosas de limpieza de higiene menos dinero que eso jamas lo hacemos ni lo haremos cosas de casa platos cacerolas de todo la verdad que se necesita de todo son muchisimas familias gracias a tod@s

  10. Mónica Hernández

    El teléfono de Pilar es 667 39 84 71

    Se les puede llevar ropa, comida, ahora juguetes de cara a navidad, también libros de texto… necesitan de todo porque las familias aumentan y aumentan. Están en Madrid, en el barrio Orcasur en la calle Salado. Muchas gracias

  11. bilma picapiedra

    precioso reporjate espero que la gente nos ayude gracias un saludo

  12. salih emini

    hola soy padre soltero con tres hias una menor de edad en carga todos sin trabajo no resivo niguna ayuda caritas no me ayuda tengo 2 mes de retaso pego de piso este mes no tengo ni para comida nesecito un trabajo gracias…

  13. salih emini

    hola soy padre soltero con tres hijas una menor de edad en carga todos sin trabajo no resivo niguna ayuda caritas no me ayuda tengo 2 mes de retaso pego de piso este mes no tengo ni para comida necesito un trabajo gracias…

  14. Ingrid Uteau

    Podría darme un teléfono o la dirección postal para llevar ropa y comida .Gracias

  15. Mónica Hernández

    Hola, Ingrid. El teléfono de Pilar es 667 39 84 71. Ellas están en el madrileño barrio de Orcasur. Muchas gracias por interesarte. Les va a venir fenomenal

  16. [...] periodismo humano http://periodismohumano.com/cooperacion/atendemos-a-casi-seiscientas-familias-la-mayoria-espanolas-q… Share this:TwitterFacebookMe gusta:Me gusta Cargando… Categoría : Bancos de alimentos, Redes [...]

  17. nina

    gracias Pilar y todas esas madres que dan sentido a la palabra SOLIDARIDAD

  18. [...] PEOPLE: Malagón (dibujante) Pilar Aural (fundó Pato Amarillo) [...]

  19. [...] http://periodismohumano.com/cooperacion/atendemos-a-casi-seiscientas-familias-la-mayoria-espanolas-q… Como no podía ser de otra manera, la noche terminó con cena italiana de la mano del gran cocinero Stefano Nicoli, también compañero de piso de Ángela. Ni que decir tiene que hoy todas “estrenamos” ropa y que habrá siguiente mercadillo con el siguiente cambio de armario. Eso sí, con la pasta matricciana y las patatas con pimientos de Stefano no se sí estamos una tallita por encima de lo que nos probamos ayer… :S Share this:TwitterFacebookMe gusta:Me gusta Cargando… Archivado dentro de Misscelánea y etiquetado Mercadillo, Pato Amarillo | Deja un comentario [...]

  20. [...]  La  historia de El Pato Amarillo, es uno de esos ejemplos de vida que enseña de coraje, bondad y entrega absoluta y desintersada los demás. “Las madres del pato amarillo” son personas excepcionales, que día tras día y sin descanso, ayudan a cientos de personas en el barrio. [...]

  21. Mellaris

    Es de agradecer y mucho la labor que hacéis, ya que se de buena fuente que caritas con todo lo que simboliza hace uso de alimentos de primera necesidad y no para que personas que deciden ir a excursiones se aprovechen de dichos alimentos y ademas en cantidades exageradas,segun mis fuentes el párroco de una parroquia en cuestión lo solicita y caritas se lo concede y os aseguro que no son gentes necesitadas, hay un medio alto nivel entre ellas,me gustaría denunciar el tema pero no sé como hacerlo. lo dicho animo u fuerzas para continuar.

  22. [...] [...]

  23. Elena

    Para ayudar con ropa o alimentos ¿solamente hay que acercarse y llevároslo?
    ¿Qué días está abierto?
    Un saludo

    • Mónica Hernández

      Hola!! Está abierto todos los días a partir de las seis de la tarde. Solamente hay que acercarse a llevarlo. Calle Salado. Muchas gracias!!

  24. [...] conocimos la asociación madrileña El Pato Amarillo, destinada a atender casos de emergencia social; Desarrollo y Asistencia, dedicada a labores de [...]

  25. [...] el programa pudimos conocer la labor que realizan, Pato Amarillo, la ONG Desarrollo y Asistencia y los proyecto de la Asociación ICEAS, dedicada a la cooperación [...]

  26. Antonio Tomás

    Hola, me parece excelente la labor que hacéis; Tenemos ropa y zapatos en muy buen estado de mi madre q y ha fallecido el pasado diciembre y nos gustaría que sirviese para contribuir a vuestra labor; Es posible entregarosla para que la hagáis llegar a quienes la necesiten? Tambien hay enseres de hogar, sábanas, cuberteria….. Si interesa, decidnos donde entregarla.

    • Mónica Hernández

      La dirección es Calle Salado en el madrileño barrio de Orcasur. El teléfono de Pilar es 667 39 84 71
      Muchas gracias!!!

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