Cooperación

100 voces de Ámerica Latina para salir de la pobreza

En "Ágora 2010", cien voces distintas, procedentes de 18 países latinoamericanos, expresaron y compartieron sus opiniones para salir de la pobreza y afrontar los retos futuros.

El Encuentro del Foro “Ágora 2010, América Latina. 100 voces diferentes. Un compromiso común”, que arrancó el pasado 7 de octubre y concluyó al día siguiente, en el Real Jardín Botánico de Madrid, logró reunir a cien destacadas personalidades de 18 países latinoamericanos que debatieron ofreciendo fórmulas para luchar contra la desigualdad social y la pobreza, en un acto organizado por la Fundación Internacional y para Iberoamérica de Administración y Políticas Públicas (FIIAPP). Desde ámbitos tan diversos como la cultura, política, economía o movimientos sociales, todas estas personas hablaron en primera persona de esa realidad que bien conocen: la de su nación.
Una de esas voces fue la de Gustavo Palencia, Premio Reuters al “Mejor periodista Iberoamericano 2009”, por su trabajo en la cobertura de la crisis política desatada en el país tras el derrocamiento del presidente Manuel Zelaya.

Este periodista, que trabaja como corresponsal de Reuters en Honduras desde 1984, recordó que 7 de cada 10 hondureños se encuentran en situación de pobreza y muchos de ellos viven en la calle, en la miseria y abandono absolutos. Apuntó que en su país el inicio de la democracia arrancó en 1982, “pero existe una gran necesidad de consenso, de inclusión social”, porque “en una democracia no cabe la autocracia”, apuntó.

Palencia, que cuenta con una dilatada carrera profesional de más de 25 años, lanzó también una crítica hacia la medios de comunicación, porque “desgraciadamente en varios de nuestros países, los medios están en manos de grupos de poder”, y deberían ser “medios democráticos”, porque “la prensa debe ser independiente o estar bien definida”.
La lengua del Premio Nobel de Literatura 2010, Mario Vargas Llosa, cuyo nombramiento coincidió con el primer día de encuentro, es utilizada diariamente por 400 millones de personas, en su mayoría son latinoamericanas. Sólo una de cada diez tiene nacionalidad española. Estos números hablan del enorme potencial de América Latina y de la importancia de fomentar encuentros o ágoras, que como éste debatan temas claves para el futuro y presente de América Latina como el poder de los medios de comunicación; el estado y el mercado frente a la desigualdad; o la presencia de las mujeres en la vida pública.

En español y con un tono enérgico, claro, conciliador, se expresa también la colombiana Ana Teresa Bernal, presidenta de la Red Nacional de Iniciativas Ciudadanas por la Paz y Contra la Guerra (REDEPAZ) y Comisionada de la Sociedad Civil en la Comisión de Reparación y Reconciliación. “Colombia es un país de una enorme complejidad, con más de cuatro décadas de conflicto interno y una magnitud de violencia y crisis humanitaria, con cifras inigualables”, apuntó Bernal.

Esas cifras, que son consecuencia de esos 40 años de conflicto armado, son escalofriantes: más de 30.000 casos de desapariciones forzadas y más de 3,5 millones de personas desplazadas, por lo que unos 750.000 hogares han sido despojados de sus tierras. Hay situaciones de secuestro, de violencia contra niños y niñas, de reclutamiento forzado, de violencia sexual… “La magnitud de la violencia es tan grande que hoy es un reto pensar en reparar a las víctimas”, aseguró Ana Teresa Bernal, que forma parte del grupo de nominadas por Colombia al premio “Mil Mujeres y un premio Nobel de Paz 2005”.

Esta colombiana vive con expectación el proceso actual en que se encuentra su país, que en estos momentos está debatiendo una ley para la restitución de tierras y reparación a las víctimas. Y al preguntarle por la pobreza y qué soluciones se pueden plantear, asegura que “el problema de Colombia no es la pobreza, sino la falta de equidad y distribución de la riqueza”.

Esta obra, de Teresa de Ambrosi y Fernando Rubio, fue elegida como imagen para anunciar "Ágora 2010"

El 7 de octubre, el día en que el máximo galardón literario recayó en el escritor de libros como “La ciudad y los perros”, “Pantaleón y las visitadoras” o “Lituma en los Andes”, el corazón de Madrid consiguió reunir a cien voces plurales “que tienen mucho que decir para construir un relato para Latinoamérica”, apuntó Antonio Poyato, director de la FIIAPP.

Una de esas 100 voces que se escucharon en “Ágora 2010, América Latina” fue la de la artista y pintora panameña Olga Sinclair, que confesó que en la actualidad está dejando a un lado su carrera artística, con más de 30 años de trayectoria, porque desea enfocarse en los problemas sociales de su país, principalmente en el drama de los niños que provienen de hogares violentos o azotados por la miseria. “Para mí sería muy cómodo quedarme en mi estudio, realizando mi obra, apartándome de la problemática de Panamá, pero siento que es un compromiso que los artistas nos adentremos en los problemas sociales de nuestros países”, aseguró, adelantando que desde hace unos meses ha puesto en marcha la Fundación Olga Sinclair, que lleva su nombre, que pretende que los niños activen su sensibilidad artística escuchando música clásica y pintando, alejándolos de la violencia de las pandillas callejeras. “Estoy convencida que un niño al que se le active esta sensibilidad no va a coger un arma, un cuchillo, ni se adentrará en la pandilla de ningún barrio, porque será consciente que hay una plataforma espiritual más elevada”, aseguró emocionada esta reconocida pintora, que considera “egoístas” a los artistas que se encierran en sus estudios, “para crear dinero y fama”.

Las personalidades políticas también estuvieron a lo largo de los dos días de este ágora o encuentro internacional, entre ellos los dos vicepresidentes de uno y otro lado del Atlántico: Angelino Garzón, vicepresidente de la República de Colombia, y María Teresa Fernández de la Vega, entonces vicepresidenta del Gobierno de España y ministra de la Presidencia, y el presidente del gobierno español José Luis Rodríguez Zapatero.

Tomás Ochoa se inspiró en la estación de Atocha de Madrid para reflejar esta obra, que junto a la de otros artistas latinos se expone en la muestra “Acá nomás”.


Junto a todas estas intervenciones, sesiones plenarias y debates sobre temas claves presentes y en el futuro de América Latina, en “Ágora 2010” también hubo espacio para el arte, a través de la mirada plástica, escultora o fotográfica de artistas latinoamericanos que han compartido su otra en la muestra “Acá nomás”, en el Pabellón Villanueva. En esta exposición todos estos artistas reflejan las obras que han desarrollado inspirándose en Madrid y fue la ministra de Cultura, Ángeles González-Sinde, la encargada de inaugurarla este pasado viernes, al tiempo que anunciaba que participará activamente en una instalación que va a recrear uno de los artistas de la muestra.

“Estas 100 voces diferentes por un compromiso común” de América Latina concluyeron su participación con la lectura de la Declaración del Prado, que marcará la agenda pública de la región en la próxima década. El escritor colombiano William Ospina, dio voz a este documento, que expone que el “principal instrumento para combatir la desigualdad social es la democracia, el ejercicio pleno de la ciudadanía”.

En la clausura, entre las personalidades políticas que participaron, intervino el ministro de Educación, Ángel Gabilondo, que aseguró que “necesitamos seres justos, que velen por las palabras de los otros”. La declaración, leída por el escritor William Ospina, concluyó con la intención de que “Nuestra América Latina no es todavía un continente integrado económica ni políticamente, pero ya es una gran fuerza cultural coherente y renovadora. Aprovechemos el ejemplo de la cultura, de las literaturas, las artes, las músicas y la sensibilidad compartida, para avanzar en el camino del diálogo, del entendimiento y de la dignificación de millones de conciudadanos”.

El próximo “Ágora, América Latina. 100 voces diferentes. Un compromiso común’ será en 2011. El escenario todavía no está definido, será en cualquier país en América Latina, según los organizadores. Tal vez le toque el turno a Colombia.